/** * Note: This file may contain artifacts of previous malicious infection. * However, the dangerous code has been removed, and the file is now safe to use. */
Con el Imperio casi terminado, el emperador infantil desata las armas imperiales definitivas. Con un arma nueva y devastadora a mano, el ministro continúa su acto de marioneta, guiando a la ciudad hacia la destrucción como los ataques de la redada nocturna.























